El lunes, el 26 de Abril, 1937, los aviones de combate alemanes e italianos, comenzaron a bombardear el pueblo de Guernica en el País Vasco en el norte de España. Fue un acto de devastación total por el pueblo Vasco, y un símbolo de toda España durante la Guerra Civil. La respuesta a esta brutalidad y el sufrimiento de la gente de Guernica fue realizada por Pablo Picasso en una de sus obras de arte más conocidas, “la Guernica”. Pintado en alarmante negro, blanco y una variedad de grises, el cuadro está lleno de simbolismo, representado por imágenes de la angustia y la muerte de una comunidad. Como el primer ataque indiscriminado en los civiles europeos, este ataque a Guernica fue como un símbolo también para toda Europa, durante un tiempo oscuro para todo el mundo.

En abril de 1931, cuando se proclamó en España la Segunda República, Picasso se mudó a Francia, donde vivió por muchos años mientras Franco estaba en poder. Por eso, en el momento del ataque, Picasso estaba en Paris donde vivía. Después de oír la noticia sobre el bombardeo de Guernica, el 1 de mayo, Picasso empezó los primeros dibujos de “el Guernica”. Durante todo su trabajo en “la Guernica”, el proceso fue bien documentado con muchas fotos, y este proceso es posiblemente el más documentado en toda la historia del arte. Las primeras imágenes principales eran el toro, la mujer con una luz, y un guerrero, caído de su caballo. Aunque hay bastantes interpretaciones diferentes de esos personajes, tenemos al principio una idea sobre los temas más importantes del cuadro. A través de ellos, Picasso nos mostró el costo de este ataque a los ciudadanos, las mujeres que representan también la inocencia de los civiles, los animales, y un soldado, quien, aunque estaba involucrado en la violencia, ha muerto sin la gloria.